Trastornos alimentarios

Los departamentos de psicología y nutrición trabajan de forma coordinada para ayudar a superar los trastornos alimentarios, tales como anorexia o bulimia.

Son trastornos psicológicos en los que existe una alteración grave de la conducta alimentaria como consecuencia de los dramáticos intentos que los pacientes hacen por controlar su peso y su cuerpo. La anorexia nerviosa afecta fundamentalmente a mujeres entre 10 y 30 años. La edad de inicio del trastorno suele ser entre los 13 y los 18 años. La Bulimia nerviosa suele aparecer entre los 18 y los 25 años. Además en los últimos años la prevalencia de los trastornos de alimentación ha aumentado.

La Anorexia y la Bulimia se caracterizan por una idea sobrevalorada de delgadez, distorsión de la imagen corporal, un deseo irrefrenable de adelgazar y miedo a engordar, baja autoestima, preocupación por la comida y por comer, y conductas orientadas a no ganar peso.

La obesidad es también un problema de salud importante y creciente en los últimos años. Según estimaciones mundiales de la OMS en 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos. En general, en 2014 alrededor del 13% de la población adulta mundial (un 11% de los hombres y un 15% de las mujeres) eran obesos y el 39% de los adultos de 18 o más años (un 38% de los hombres y un 40% de las mujeres) tenían sobrepeso. La prevalencia mundial de la obesidad se ha multiplicado por más de dos entre 1980 y 2014. La obesidad y el sobrepeso pueden ser consecuencia de diversos factores (como problemas metabólicos o endocrinos) pero en muchos casos son consecuencia del Trastorno por atracón (Trastorno de alimentación, DSM-V) o de un estilo de vida inadecuado (malos hábitos de alimentación y sedentarismo).

Los trastornos de alimentación tienen graves consecuencias para la salud, tanto físicas como psicológicas. Experimentan síntomas psicológicos que son consecuencia del propio trastorno de alimentación como humor deprimido, irritabilidad, ansiedad, síntomas obsesivos, problemas de concentración, pérdida del apetito sexual, retraimiento social. Las consecuencias para las personas cercanas a la afectada (familia, amigos, pareja) también son considerables.

La anorexia puede llevar a la muerte en el 10% de los casos y un 25% aproximadamente se mantienen en situación de cronicidad. La mayoría de las características patofisiológicas desaparecen a medida que se va recuperando el peso pero si no se interviene continua una desnutrición progresiva. Las complicaciones físicas asociadas a mortalidad son las relacionadas con trastornos gastrointestinales. En la Bulimia las complicaciones físicas provienen de los desajustes en los patrones de alimentación, los atracones, los vómitos, el uso de laxantes, etc. La obesidad está asociada a diversas enfermedades como la diabetes tipo II, enfermedades cardiovasculares e hipertensión.

En la Anorexia Nerviosa suele destacar un estado de ánimo ansioso-irritable. Un tercio de pacientes tiene síntomas depresivos y un 10% cumple los criterios de depresión mayor. Un 25% de pacientes tienen síntomas obsesivos.

En la Bulimia Nerviosa es común la presencia de ansiedad, depresión e irritabilidad. También suelen tener síntomas referidos a conductas adictivas y control de impulsos.

Aproximadamente el 30% de pacientes con Bulimia y Anorexia cumplen los criterios para el diagnóstico de un trastorno de personalidad.

Álvaro García

Nutricionista

Jessica Harana

Psicóloga